Al final...

No importa que tanto hubiera hecho por ella. Nada cambiará.
Debo resignarme a dejar de esforzarme por los demás, definitivamente así será... se ha ido el último deseo de seguir manteniendo la esperanza.

Estas palabras sin sentido, solo resuenan en el vacío de mi estúpida tristeza...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuestión de orgullo y sed de libertad

Por qué...

Me temo