Mi bestia...

Sé de antemano que guardo un monstruo en mi corazón... esperando cobrar venganza a aquellos que osaron perturbar la paz. Es un ser despiadado que se apodera con suma facilidad de mi corazón. Todo este día, he estado dominado por este ser tan lleno de oscuridad.

Hoy ha sido un mejor día que ayer, y aunque aún no me siento merecedor de una sonrisa propia, puedo descansar mejor.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuestión de orgullo y sed de libertad

Por qué...

Me temo