Internet me daba problemas...

No había podido conectarme por fallas del wi-fi, pero ya pude contactarme contigo...
Ya terminó pascua... y fue de una manera realmente extraña. Mi madre se me acercó a decirme drogadicto satánico. Lo cual no tuvo relevancia, pero poco después entró llorando e implorando perdón a mi cuarto. Me abrazó, lo cual me hizo sentir fuego en la sangre, coraje que guardo desde hace años, esa era mi voluntad de fuerza en su estado más puro.
Me dejó perplejo con su comportamiento, me hizo escurrir algunas lagrimas con sus palabras, pero dolor no sentí. Llevo demasiado tiempo ocultando mis emociones, pero nunca había sido tan difícil. Nunca le diré la verdad, sobre todo lo que tuve que pasar para llegar hasta donde estoy en este mismo instante.

En otra cosa que casi olvidaba escribir, es que he recordado que mi personalidad se mantiene fragmentada. Aún siguen esos deseos de fetiches, que perduran como tabúes... me atraen las mujeres, pero esos impulsos o deseos que tengo, no son fáciles de satisfacer. Pienso en el amor y me da asco, pienso en el sexo y lo tolero. Por pensamientos como éste, no quiero tener hijos... no quiero que sufran por mis tonterías. Además, no quiero pasar por esas tontas disputas sobre qué religión tomarán mis hijos...

Como propósito en mis metas de vida, persisten tener una vida estable donde pueda satisfacer mis deseos y curiosidades. Espero poder lograrlo...

Comentarios