Mi mente

El día de antier lunes, pues escribo esto un miércoles a las dos de la mañana. Subí a la sierra con cristal, fue demasiado difícil pues mi temor era que ella saliera lastimada. Mi otro temor era que se hiciera de noche por culpa de mi demora. Afortunadamente nada de eso sucedió, ya que logré llegar a tiempo y bajar sin que oscureciera, bueno por poco no me alcanzó la noche.

Estando arriba entré a la cueva y lo que sentí fue algo que no había experimentado hace muchos años, fue terror absoluto y para nada siento que haya sido psicológico únicamente. Podía sentir cada nervio bajo mi piel gritando de un peligro, advirtiendo de algo en la oscuridad. 

Hice lo que debía hacer y salí de esa cueva, esperé un momento en las afueras mientras cristal terminaba lo suyo, al finalizar ella. Me pidió bajar muy pronto que ni tiempo tuve de tomarme una fotografía como es usual. 

En la bajada me resbalé y a lo lejos escuchamos que alguien nos venía siguiendo. No sé con certeza qué fue, pero no vi nada. Y no era difícil ver a alguien, pues gracias a la sequía es muy fácil ver entre las delgadas ramas de los árboles circundantes. El crujido de pisadas se acercaba cada vez más y seguía sin ver a una persona.  Mi temor creció pero inmediatamente lo sofoqué. No me conviene ir aterrado en una bajada, podíamos caer cristal y yo, lo cual sería terrible para ambos y toda mi familia... Mantuve la calma y la concentración. Terminamos de bajar sin más y mi familia estaba esperando. Llegando a casa me bañé y dispuse a descansar. 

No puedo dejar de pensar en esa cueva, hace años no era así. Pero recordando la vez anterior, ya sentía terror de dentro, esa sensación es algo reciente. No sé qué haya sucedido ahí, pero fue turbio. 

El regreso al trabajo está pronto y la verdad no quiero. Pero debo hacerme a la idea que igual así sucederá... En fin. Las cosas en mi interior siguen calmandose cada vez más. Me gusta sentir que recupero el control, aunque a veces lo pierda.

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