Vuelco...
La primera mujer en romperme el corazón fue mi madre... todavía ni podía entender lo que sucedía y la situación ya me exigía una respuesta que a mi corta edad, yo todavía no podría dar... me obligaron a hacerme responsable de situaciones y cargos que con mi inmadurez fui incapaz de negar. Mi único héroe en ese oscuro y desalmado mundo, fue el primero en ayudarme a sentir lo que era sentirse muerto en vida... mi padre fue aquel primer ángel salvador que pronto se torno de dolor y decepción. Ese hombre que por años me hizo sentir que podía confiar al menos en una sola persona, terminó mostrándome que incluso en esos casos, una traición podía venir de cualquier lado. Y, que incluso, las peores, vienen de donde menos las esperas. Mis únicos propósitos en la vida, eran proteger, salvar y resguardar a todo aquel que me rodeara. Si la amenaza era más fuerte que yo, entonces yo resistiría más. Si me daría miedo, entonces aprendería a enfrentarlo, si tenía que ser agresivo, lo sería....