Rendirse

 Y al final, solamente queda un vacío... Un hueco en el alma, una oscuridad que nunca se fue y jamás hubo una salvadora o nadie que si quiera se fije lo suficiente como para interesarse en mantener algo decente con migo... La soledad... Es horrenda, insoportable. Quizás... Sea momento de rendirme. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuestión de orgullo y sed de libertad

Por qué...

Me temo