Como un suicidix
"Yo solamente le pido a Dios el día en que yo ya no los necesite a ustedes (refiriéndose a mi hermana y a mí), siempre con su rencor y su odio hacía mí. Me lastiman, sí así es, me lastimas todo el tiempo, me haces sentir muy mal, no eres como S que ella sí, me hace enojar, pero no me hace sentir mal como tú."
Le dije que dejaría de ser un problema para ella, me fui a mi habitación y sentí el enorme impulso de encajarme una navaja en el cuello, pero me contuve con todas mis fuerzas "no le daría la satisfacción de ser una mártir" y me golpeé la cabeza con mucha fuerza. Me dolió y grité, pero no importaba, ella ya me había herido y ahora en mi cabeza solamente existían unas palabras... "Le pido a Dios por el día en que se vayan ustedes dos de mi vida". Tomé mi teléfono y comencé a enviar mensajes, encontré una casa rápidamente. Esa misma noche una persona que acababa de conocer me ofreció la opción de ir a su casa a dejar las cosas y claramente acepté. Nada más tenía que soportar el día siguente en casa... Al amanecer empaqué todo, esperé al anochecer, llevé a mis hermanas al cine... Sin saber que sería la última vez que las vería (ellas eran quienes no lo sabían). Al volver del cine, ellas se bajaron del carro y se pusieron a bailar con la música que había puesto mi madre en nuestra ausencia, mis hermanas bailaron juntas en la calle y yo las observé, ahora ese recuerdo se comenzó a difuminar y se está volviendo una sombra... Ellas entraron y yo detrás de ellas, apenas me acerqué yo a la puerta mi madre apagó la música y se encerró en su cuarto. La última vez que la vi, fue cuando ella me deseó que me largara de su vida. Y esa última noche, ella quedaría grabada en mi mente como una sombra más en la casa... Esa noche no recuerdo mucho de lo que pasó... Solamente me acuerdo que desperté a las 6am al día siguiente y empecé a echar todas mis cosas al carro... No recuerdo haberme despedido de mis gatos y mis perros... Parece que la noche anterior me despedí de mis perros, en especial de Mila (Milagros). Mi madre nunca salió de su habitación a pesar de que me tardé... Fue todo un día haciendo tiempo en casa de mi nueva amiga. Llegó conmigo a mi nueva casa, dormimos en el suelo... Yo lloré muchísimo, en el suelo. Hasta quedarme sin posibilidades de continuar respirando, yo extrañaba mucho a mi hermana.
Dejé un último recuerdo con mis hermanas, me despedí de mis mascotas, dejé todo atrás... Todo. Dejé de pagar mis cuentas, comí todo lo que quería, hice todo lo que quería, lloré como si nunca volvería a ver a mis seres queridos... Me despedí de todos y de todo. Y llegó el día, más bien la noche en que casi todo acaba. Y la verdad a veces siento que todo esto que estoy viviendo, no es más que un limbo, siento que yo ya me suicidx y todo este mundo es falso... Nada parece ser real...
La vida se apaga más rápido, entre más brilla más pronto está de apagarse...

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