Reorientando rutas

Decepción tras otra, no se detienen y vienen de todos lados. Aunque pensandolo bien, estoy exagerando. Sólo debo mantenerme consciente de lo que hago y lo que percibo. Así son las personas, creídas, egoístas y carecen de empatia... Pero si yo también en parte soy así, no me puedo quejar. Quizás deba interesarme mas en mis propios intereses, solo ayudaré cuando sienta que valga la pena. No andaré de idiota ofreciendo todo lo que tengo, si hasta se terminan burlando y eso no lo soporto.
Que días tan mas locos...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuestión de orgullo y sed de libertad

Por qué...

Me temo