Era una linda tarde de aquella época que tanto le gustaba, se sentía el fresco aire rozar nuestra piel, los pájaros cantaban, las risas y sonrisas la rodeaban a cada paso que daba. Su piel era hermosa, con esos bellos labios rojos, sin dudar de sus rizos inconfundibles color castaño, sus grandes e inocentes ojos que reflejaban una eterna felicidad; sin lugar a dudas, era la mujer mas hermosa que pude haberme encontrado, y era mi mejor amiga. Se acercaba el día de su boda, ella estaba demasiado nerviosa dos días antes, pude notar en su mirada, una gran y profunda tristeza... le pregunté... -¿Qué te sucede? -No pasa nada... -Te veo demasiado seria este día, es tu época favorita... disfrútala mas, ¿si? -Lo intento... -Puedes confiar en mí... ¿Qué necesitas? -Necesito... (me dio una carta con un sello rojo) -¿Qué es esto? -Ábrelo un día que yo no esté... -Está bien, pero si me necesitas, aquí tienes un amigo siempre -Claro... Nunca me dijo que le pasaba, de haberme ...