Ángel mío...

Sé que me has estado ayudando, siempre que te lo pido has respondido a mis suplicas. No sabes cuan agradecido estoy... gracias por ayudarme con esa mujer que lentamente me estaba hundiendo, gracias por ayudarme a encontrar la serenidad que tanto buscaba, gracias a ti me ha estado yendo demasiado bien. Muchas gracias ángel mío, que a pesar de pertenecer a mundos distintos me sigues ayudando siempre que te lo pido.
Espero no te moleste por dejarte una vela encendida cada noche, es que solo así siento que te puedo sentir mas cerca. Hoy volví a soñar con ella, es demasiado linda, la quiero demasiado.
Hoy volví a pensar en esa chica, que quizás está robando mi corazón mas de lo que quisiera, déjame contarte sobre ella de nuevo. Me temo que sigo enamorado... no me gusta admitirlo, pero es la verdad. Aunque al menos ya he aceptado, que nunca tendré su amor y la verdad no quiero decirle esta verdad. No siento que exista una necesidad de hacerlo, siento que las cosas al menos por ahora así están bien; mi mente ya está desvariando demasiado, pero ya puedo ver una luz. Puedo sentir que todo puede cambiar su curso rápidamente, estoy recuperando la esperanza de ser feliz. Sé que podre, mientras te tenga a ti, y a ella de compañeros, todo lo puedo. Sólo debo ser mas fuerte y seguir luchando por las cosas que mas quiero.
En cuanto a ella, sigo sin entender porque me he enamorado o llegado a sentirme así con ella. Es triste, me siento triste, ya no podré pasar tanto tiempo cerca de ella, porque he conseguido un trabajo... espero que en vacaciones las cosas sean diferentes, porque lo que siento por ella es demasiado especial y grande. Espero ángel mío, si no es mucho pedir... ayúdame a no dejar de verla, porque no sé que haría sin ella...


Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuestión de orgullo y sed de libertad

Por qué...

Me temo