Pain inside

De niño yo pensaba que las personas eran diferentes, eran buenas, que no existía la maldad; pues mis padres eran buenas personas a pesar de todo y pensaba que el mundo estaba lleno de la misma bondad. Solo su crueldad conmigo sería la única pizca de maldad del planeta, pensaba que solo mis padres eran así...
Conocí la maldad del mundo ya en la secundaria cuando mis padres se separaron y fue ahí donde empecé a explorar otros hogares, abrirme al mundo y me di cuenta de los horrible que eran muchas personas, no podía comprender por qué eran tan crueles. Con el tiempo entendí que las personas que hacen daño es porque a ellas alguna vez les hicieron lo mismo y jamás pudieron superarlo.

Jamás fue mi intención lastimar a nadie, yo sentía que era mi culpa que las personas a mi alrededor salieran lastimadas y me odiaba por eso. Mis padres, en especial mi madre me enseñó a culparme de todo lo malo que le sucedía a la familia. Solamente podía ser feliz al verlos a ellos feliz, me volví dependiente de las personas para mi estado emocional.
Siempre estuve dispuesto a ayudar a los demás, en cuanto me diera cuenta que alguien sufría o le pasaba algo, iba a buscarlo a donde fuese en el momento que fuera, me exponía a peligros, siempre antepuse mi persona ante los demás. Me consideraban un buen amigo y yo me veía como la peor persona del mundo, alguien sacrificable tratando de expiar sus culpas haciéndose daño a sí misma.
Con el tiempo las personas que ayudaba me hicieron daño, otras también, yo jamás me metí con nadie y poco a poco mis problemas personales me hicieron distanciarme de los demás y poco a poco me fui cerrando al mundo. Perdí muchas amistades, me pasaron demasiadas cosas malas cuando mis problemas personales me hicieron perder la razón, y con personales me refiero a mis depresiones que me hundían bajo tierra. Hubo quienes intentaron ayudarme y solo conseguían hacerme sentir bien por un momento, de verdad lo valoré pero mi problema iba más allá de una simple charla.

Hace relativamente poco tiempo, me han dado a entender que debo pensar en mí. Me di cuenta que las personas que yo creí haber lastimado, en realidad se hicieron daño a sí mismos, que mientras no sea intencional el daño, no es mi responsabilidad si sucede algún dolor emocional. Entonces las veces que sufrí por mi soledad, fue mi responsabilidad, era provocado por mi forma de pensar. la gente es tonta y mala a la vez.

Siempre estuve dispuesto a sacrificarme por los demás, jamás pensé primero en mí antes que en alguien más. Yo creía estúpidamente que estaba bien anteponerse ante los demás para salvarlos, nadie haría lo mismo. Me siento solo porque a pesar de buscar a otros, no me consideran más porque no los busqué todo el tiempo, creyeron que los había abandonado cuando en realidad estaba en alguna depresión y cuando quise volver ya no estaban ahí. Pero jamás fueron a buscarme realmente, solo argumentaban un apoyo que nunca se demostró. Si yo no los busco, no me buscarán. Si yo no invito a nadie a salir, nadie lo hará conmigo. Me acabo de dar cuenta que siempre fui yo el que buscaba a los demás.

Estoy seguro que si dejo de hacerlo, nadie se acordará de mí, porque todos tienen una vida en qué ocuparse, cosa que yo no tengo por estar viviendo para ayudar a otros. Debo hacer mi propia vida y olvidarme de los demás para comenzar a vivir para mí y jamás para otros, a menos que me busquen.

Yo sé lo realmente difícil que es pedir ayuda estando en depresión, por eso siempre que veía el más mínimo cambio en cualquiera, iba hasta donde estuviera para tratar de ayudarlo si me lo permitía, eso ya no más.


Estoy soltero y dejé de hacerle caso a mi ex, estoy mejor sin ella y ella sin mí, aunque ella ya no es primero que yo en mi pensar

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