Tengo ojos, pero no puedo verte... quizás pueda caminar por la noche más oscura y aún así jamás logre alcanzarte, por más que acelere el paso, agite mi corazón. No te encuentre. Aquí estoy, de pie, esperando si alguna vez te acuerdes de mí y desvíes tu mirada hacia conmigo, cuando por fin logre saber dónde estés, huiré de las sombras hasta verte frente a frente y decirte en un instante, el silencio que he perseverado por ti... Tantas veces me he equivocado intentando saber dónde estás ahora, tal vez ni siquiera existe ya aquí, quizás deba alcanzarte a donde yo no puedo ahora... quizás deba cortar las ataduras de este incipiente universo colapsado en pesadumbre... el sopor diario me comprime, me impide alcanzar la lucidez y cada día que transcurre sin ti se vuelve más incierto. ¿De qué me sirven mis brazos si entre ellos no puedes estar tú? ¿para que quiero tener voz si no puedo susurrarte el tiempo que llevo esperando? ¿por qué tener pensamientos si no me han podido llevar contigo? ¿pa...