Descontrol

Qué díficil es recuperar el control después de perderlo. Después de recuperar tus memorias, te das cuenta que resulta imposible convivir contigo mismo... saber que la parte más amable en tu ser, fue desahuciada tiempo atrás, reconocer que sólo quedan heridas y cicatrices convertidas en rencor. No poder reconocerse, no poder controlarse y sentirse fuera de sí mismo... incapaz de hacer el bien. Ser presa de tus mismas acciones, resulta desesperante y desalentador. Es demasiado difícil continuar así. Las ganas de desistir incrementan a la vez que despiertas, recuerdas por qué reprimiste todo... pero si vuelvo a olvidar, seguiría fragmentado. Así, aunque duela debo entrentar mi peor personalidad, mi misma realidad. 
he perdido la paz, estoy en guerra conmigo mismo... no sé si logre vencer, no sé si logre resistir

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