La lógica

 Me aguanté mucho dolor sufrimiento ira resentimiento me tragué lágrimas me apreté los dientes contra mis labios empuñe mis dedos hasta palidecer mis palmas corte mi piel para no perder el control renuncié a mi cordura me esforcé inmensamente en cuerpo y alma para intentar estar a la altura. Luché batallas que no eran mías enfrenté a quienes no deberían haber sido adversarios apoyé a quien debía ser mi mayor apoyo estuve solo cuando fui la única compañía de muchos. Nunca quise que las personas me pagaran por lo que hice, lo único que quería era que mi vida fuera mejor. Pero. No fue así. No es así. Y no sé, si algún día será así. 

Estoy justo ahora hundiéndome económicamente nuevamente y esta vez es a conciencia. Lo hago por ayudar a mi madre. Si no la ayudo, ella se hunde y con ella mis hermanas y no puedo permitir eso. 

No viví mi infancia, no viví mi adolescencia ni siquiera mi última etapa de estudiante. Todo por estar al servicio de esta familia. La persona sacrificable siempre fui yo. El resultado? Soledad para mí, no disfruté como quería y me perdí de mucho. Tengo mucha experiencia en muchas cosas y a la vez no tengo nada. 

Mis padres fallaron y a consecuencia tuve que ocupar su lugar. Los vi como unos incompetentes y rellené sus vacíos. 

Aún con todo eso. Aún poseía amor al mundo. Pero fue tras cada decepción, de toparme con cada persona. Que entendí que, no. No existe tal karma. Si fui demasiado bueno según yo, si me sacrifiqué tanto, si soporté tanto, si toleré así. Si fui tan paciente con todos menos conmigo. De qué me sirvió ser tan duro conmigo? 

No tenía opción, o eran esos sacrificios o mi vida sería mucho peor. Todo lo que tengo... Me ha costado cientos de veces lo normal. Es normal que sea así? Hay muchas personas que les ha ido mucho mejor con la mitad de esfuerzo y no quedaron tan locas y dañadas como yo. 

Esto es un reproche a la vida. Porque sin importar qué tanto me esfuerce, siempre se vuelve todo más difícil. Siempre me quedo solo. Siempre mis sueños se alejan cada vez más y ahora... Ni siquiera sé si pueda envejecer y descansar. 

Para qué me prepara así la vida? Para qué quiere el universo que sea tan estúpidamente resistente? Ya no conozco una sola persona en este mundo ni en mi imaginación que pueda quebrarme. He tenido que ser tan duro conmigo mismo que no sé ya para qué sigo aquí. Ni el amor ni la salud y ni nada. No tengo nada. 

Lo único que me queda, es quedarme vacío. Ser lo suficientemente fuerte como para no necesitar nada de lo que aprendí y después qué? 

La soledad jamás dejará de dolerme... Y mis sueños? Dónde quedaron mis sueños que han muerto con la edad? 

Suicidio no es la respuesta. Pero seguir viviendo tampoco me está trayendo mucho que digamos. El que diga que Dios nos multiplica lo que damos, está equivocado. Me he entregado al mundo y el mundo me ha tragado entero. Las cosas no funcionan así. 

Son las 3:30 de la mañana y de aquí a dos meses todo será demasiado difícil sólo para volverse aún más complicado. Y eso si no sucede algo en el camino... Dios no me compliques más las cosas por favor... Ayuda a mi madre a controlarse. Santo cielo... Cuántas personas han tenido que pedir eso? Podría estar mucho peor... Pero, por qué no consigo estar feliz? Realmente alejarme de las personas que lastiman me hará feliz? 

La soledad siempre me ha invitado a la muerte, casi me arrastra a ese destino tan terrible... No lo sé. Ya veré qué sucede en el futuro. 

Esta es la carta más desordenada que te he escrito a ti ángel oscuro que me acompaña... Aún hay cosas que te he ocultado de mi persona. Quizás después te los cuente, sería lo justo. 


Gracias.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuestión de orgullo y sed de libertad

Por qué...

Me temo