A mi guardia de la noche

 Sé que mantienes la bestia a raya y te lo agradezco tanto... Después de liberarme de mi dolor mi resentimiento y mi ira. Quedo al desnudo, al abismo y contemplo mi potencial sin límites. Entonces apareces y me detienes, por que sabes que no hay nada bueno que pueda salir de todo esto.

Hoy vi una serie y vi una chica de 22 años muy animosa, justo como yo era antes, cuando tenía 16 yo era así de vivo. Aún tenía sueños, anhelos y metas por cumplir y ahora... No me queda nada. Soy un hueco vacío, un cascarón intentando aparentar algo que no tengo ya. 

Me entristece saber que no he encontrado el amor, porque no queda nada en mí que pueda ser amado. Soy el residuo de un fuego incandescente, una braza apagada, cenizas quedan de mí... El poder, me corromperia y no tengo sentimientos suficientes para contenerme de ser abrumadora mente imparable.

Ya no poseo aspiraciones, sueños, confianza, anhelos... No me queda nada para mí. Sólo sollozos desesperanza melancolía lágrimas y un eterno deseo de muerte. Me siento vacío a cada momento de mi vida... Ya ni siquiera duele, ni sé si realmente espero volver a sentir algo. 

Vivo de migajas...

Por cierto, estuve demasiado enfermo, por eso no había podido comunicarme. 

En fin, no tengo una fotografía sin rostro, espero mañana tomar alguna.

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