Desesperanza y eterna soledad

 Quizá mi destino sea la soledad. Deba perder la fé para no sufrir más. Me prometí no depender más del odio, resentimiento, ni la soberbia para ser fuerte. 


Ciertas melodías me recuerdan cuando tenía 19 y todo se veía triste. Justo cuando empecé este blog, mi vida era un poco más simple. Ahora muchos años después, todo sigue sin mejorar demasiado. Sigo sintiéndome poco para mí, para el mundo ni hablar ... El silencio, la soledad y la tristeza cada vez entran más en mi corazón. Pronto no quedará espacio para la esperanza, lo puedo sentir...

Comentarios